Las estafas bancarias son fraudes cibernéticos basados en la ingeniería social, donde los criminales aprovechan tu confianza para robar tus datos o tu identidad.
Los criminales se hacen pasar por tu entidad financiera (creando sitios web o llamadas falsas) con el objetivo de obtener datos confidenciales como contraseñas, PINs, códigos de verificación, y así realizar transferencias no autorizadas o robar tu identidad.
Tipos de fraudes más frecuentes
Las modalidades de ataque más comunes son:
- Phishing: Correo electrónico falso.
- Smishing: Mensaje de texto falso.
- Vishing: Llamada telefónica fraudulenta.
- Estafas por Teléfono: El criminal llama diciendo que hay "actividad sospechosa" o que tu tarjeta fue "comprometida", solicitando códigos de verificación, PINs o contraseñas para una supuesta "protección". Recuerda: Tu banco jamás te pedirá información sensible por teléfono.
- Depósitos falsos o fantasma: El estafador afirma haber depositado dinero por error en tu cuenta. Te piden que "devuelvas el exceso" con una transferencia real. El depósito inicial es falso, pero tu transferencia de devolución es dinero real que tú pierdes.
Estrategias Clave de Prevención
La seguridad es una responsabilidad compartida. Sigue estas reglas de oro:
1. Nunca compartas datos sensibles: Tu banco nunca te solicitará números de cuenta, claves, PINs o códigos de verificación por teléfono, correo electrónico o mensaje de texto.
2. Verifica siempre la fuente: Si recibes una llamada o un correo sospechoso, cuelga y llama tú al número de contacto oficial que aparece en tu tarjeta o en el sitio web del banco.
3. Activa las notificaciones en tiempo real: configura alertas inmediatas para todas las transacciones en tus cuentas. Esto te permite detectar operaciones sospechosas en el mismo instante en que ocurren.
4. Mantén la Vigilancia: Mantente atento ante ofertas "demasiado buenas para ser verdad," o cualquier presión para actuar de manera inmediata.
En caso de sospecha o estafa
Si identificas o eres víctima de un intento de fraude, la acción inmediata es vital:
1. Corta la comunicación y no proporciones datos.
2. Verifica y contacta a tu banco utilizando sus canales y números oficiales.
3. Bloquea tus tarjetas si sospechas que los datos fueron comprometidos.
4. Cambia todas tus contraseñas y códigos de acceso.
5. Guarda evidencias del intento de fraude.
Recuerda: siempre mantener la calma y contactar a tu banco ante cualquier situación sospechosa. Mantén tu app y teléfono actualizados y evita redes WiFi públicas para operaciones bancarias. Seguir estas recomendaciones serán tu mejor defensa.